No hay nada como disfrutar del sol, la playa, el mar o la pileta pero debemos saber que todo esto es muy agresivo para nuestro pelo. Un experto nos cuenta cuáles son los peores enemigos y cómo evitar sus efectos: un decálogo imperdible.

En esta estación, nuestro pelo requerirá la protección adecuada contra las radiaciones nocivas y necesitará una mayor prevención frente a los distintos agentes agresores. Pero, ¿cuáles son esos “enemigos”?

El sol. Se convierte en esta época en uno de los agentes externos más agresivos. Los rayos ultravioletas producen un efecto que altera profundamente las propiedades elásticas del pelo, la Fotodegradación queratolítica de su estructura tanto en la melanina (que da color al pelo), como en las cadenas proteicas de la estructura interna del cabello (corteza), indispensables para la protección del cabello, que se manifiesta en un proceso parecido al de una coloración química suave.

El agua del mar. El agua de mar tiene pequeños cristales de sal que se depositan sobre la fibra capilar, aumentando la fricción en el cabello, abriéndose las cutículas y quedando el pelo desprotegido frente a los factores dañinos. A su vez disminuye la facilidad del peinado, tornándolo frágil y quebradizo.

La arena. Provoca una abrasión que erosiona la fibra capilar, desgastándolo de forma similar a una lija.

El viento. Produce un efecto de secado cálido inmediato y, además, provoca un aumento de la fricción entre fibra y fibra, abriendo las cutículas, volviéndolo inmanejable y difícil de peinar.

El cloro de la piscina. El cloro es una sustancia alcalina, de efecto bactericida, que debilita la capa protectora del cabello dejándolo más expuesto y sensible al resecamiento.

 

El decálogo del pelo en verano

1-Utilizá un protector solar capilar. Se presentan con variadas texturas para que puedas utilizarlos también como un complemento de belleza para el peinado. ¿Su misión especifica? Al contener filtros solares y agentes que mantienen el pelo humectado, lo protegen evitando su deshidratación y el resecamiento, preservando la estructura del cabello. Recordá volver a aplicarlo al salir del mar o la piscina, previo enjuague del pelo con agua dulce cuantas veces sea necesario.

2-Protegé también tu cuero cabelludo. Frente a los rayos solares, cuidá también tu cuero cabelludo con un protector solar. Tené en cuenta que el cuero cabelludo también es piel y necesita la misma protección que le brindás a ella. Importante: no utilices el protector en aceite formulado para el pelo sobre el cuero cabelludo.

3-Evitá peinados frecuentes. Evitá los peinados frecuentes en la playa con el pelo mojado ya que en este estado se encuentra más vulnerable y se podrá quebrar con mayor facilidad. Conviene llevar el pelo recogido, sin raya, para proteger el cuero cabelludo de posibles quemaduras y evitar una exposición directa sobre la totalidad del cabello. Evitá llevar el pelo mojado al sol, ya que el agua se evapora por el calor en su interior, produciendo el efecto del secador.

4-Sí a los gorros y sombreros. Los accesorios de verano son ideales para sumar a la protección del cuero cabelludo y del cabello: apostá por gorros, sombreros y pañuelos. Eso sí, evitá que estén demasiado ajustados para no restarle aireación a la cabeza.

5-Limpieza purificante. Al terminar la jornada, realizá siempre la higiene de tu cabello con un shampoo específico que devuelva la humectación natural a tu cuero cabelludo y elimine todo resto de productos, el agua de mar, el cloro y la arena. Acondicioná siempre el pelo ya que marca el punto final del lavado, refuerza los niveles de hidratación y nutrición y facilita el peinado. La última tecnología incorpora agentes siliconados que recubren cada una de las fibras del pelo, dándoles mayor elasticidad, brillo y suavidad.

6-Incorporá productos after sun o leave-in. Son una muy buena opción para desenredar e hidratar el cabello después de su exposición al sol. Gracias a sus ingredientes tratantes, las áreas internas y externas dañadas del cabello seco y debilitado se suavizan y refuerzan. ¿La ventaja? Son prácticos gracias a sus presentaciones, generalmente en spray que no sobrecargan el cabello, se aplican luego del lavado y no necesitan enjuague. Son un complemento de belleza para el peinado por sus propiedades cosméticas.

7- ¡Usá máscaras anti-age! Como tratamiento intensivo, aprovechá las virtudes de las máscaras de tratamiento anti-age, una pieza básica en el arsenal de belleza del verano ya que actúan contra el envejecimiento prematuro del cabello causado por las agresiones estivales. Utilizalas tres veces por semana para reforzar su resistencia, textura y suavidad. Tienen el plus de crear una película protectora que suaviza y protege el cabello frente a los efectos del sol y los cambios bruscos de temperatura.

8-Secá tu pelo al natural. Aprovechá los meses de calor para espaciar la utilización de secadores ya que serán una agresión extra para el cabello en esta época. Si es imprescindible usarlo, nunca lo apliques con el cabello totalmente mojado, conviene empezar una vez que el pelo este aireado y para darle forma final al peinado. Es conveniente utilizar difusores o aire frío. Para proteger el cabello del calor directo del secador, el estiramiento de los brushings y las planchitas, es vital utilizar un protector térmico.

9-Los peines ideales. Utilizá peines anti-enredos, de doble hilera y púas anchas, que facilitan la peinabilidad, evitando el tironeo y el desprendimiento del cabello.

10-Evitá tratamientos químicos. Espaciá las decoloraciones y tinturas en esta época. Recordá que el sol tiene una acción decolorante sobre el pelo y, sin protección, lo aclara por lo menos un tono.

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