La base de maquillaje, al igual que cualquier cosmético, debe ser compatible con el biotipo cutáneo a maquillar.

En general el caballito de batalla va a ser elegir una base fluída y el ABC de aplicación es el siguiente.

  1. Tomar una pequeña cantidad de producto, con ayuda de una brocha sintética.
  2. Aplicar suavemente hacia abajo para evitar que el vello que existe en el rostro se erice.
  3. Difuminar muy bien las terminaciones de cabello, cuello e incluir orejas.
  4. Fijar con Polvo volátil

En pieles con alteraciones más severas como cicatrices, acné, manchas de embarazo (cloasmas), manchas de sol (melasmas), lunares, vitíligo, angiomas. etc.
Utilizaremos bases con mayor poder cubritivo, teniendo en cuenta que no contengan aceite mineral en su composición. Hoy en día es posible acceder a productos específicos para este tipo de alteraciones de la piel. Este tipo de bases pueden aplicarse con una brocha sintética, del mismo modo que en el paso anterior o con la ayuda de una esponja de látex previamente humedecida en agua. (Tener en cuenta no mojar mucho la esponja, porque el resultado será un maquillaje totalmente diluido y no cubritivo.)
La forma de aplicación sugerida en casos donde la piel se descama con facilidad es topicando el producto con la esponja para no estimular una mayor descamación.

De acuerdo al tipo de lesión se puede maquillar todo el rostro (discromías en la piel) o solo la alteración a camuflar ( lunares, pequeñas cicatrices, etc.) En el segundo caso, es mejor aplicar con el dedo una pequeña cantidad de producto en la lesión a camuflar.

Para corregir imperfecciones sin relieves, como ojeras coloreadas, lunares, angiomas, vitíligo, entre otras. Utilizaremos colorimetría.

Maquillaje Para Alteraciones Inestéticas de la piel

Los colores que se encentran enfrentados en el círculo cromático, se los llaman colores opuestos porque si tomamos la misma cantidad de dos colores opuestos y los mezclamos, tendríamos como resultado el color marrón. La variante de cuan oscuro o cuan claro queramos el color se la daremos aplicándole a ese resultado, más cantidad de negro o de blanco.

Ahora si queremos resaltar esos colores, simplemente pondremos uno al lado del otro.

Ejemplo: El rojo y el verde son opuestos, si a un angioma naturalmente color rojo, le aplico un corrector con pigmentos verdes lo estaré neutralizando. Por tal motivo quedará imperceptible a la vista.

En el caso de que tenga que maquillar una persona con ojos color verde y quiera resaltar los mismos, usaré sombras con pigmentos rojizos.

Es importante tener en cuenta que los tonos oscuros, retraen, hunden, disimulan.   Y que los tonos claros, aumentan, expanden, resaltan.

Si tenemos una nariz muy ancha, y la queremos afinar. Utilizaremos un tono de base más oscuro y lo aplicaremos en los laterales. Si tenemos pómulos muy hundidos, aplicaremos sobre ellos una base un tono más clara, dándoles así mayor luz y en consecuencia mayor protagonismo
Si tenemos una cicatriz profunda la rellenamos con la base general y luego la rellenaremos con una base uno o dos tonos más clara que la colocada previamente.

El camuflar alteraciones tales como, acné, vitíligo, melasmas, cloasmas. Etc. Tiene un fin profundo que contribuye a mejorar la vida de la persona. Normalmente los pacientes qué padecen de este tipo de alteraciones pueden sufrir desordenes sociales, debido a su apariencia.

Equivocadamente, todavía hay gente que cree que el acné, el vitíligo o las escamas se contagian por contacto. Y por tal motivo, muchas veces se tiende a aislar a la persona que lo padece, influyendo negativamente en la vida social de la misma. La función del maquillaje correctivo es hacer que la persona se sienta cómoda con su imagen, en consecuencia, mejoraran otros aspectos de su vida social.

Vitíligo:

Cuando nos encontramos frente a una persona que padece vitíligo, es necesario diferenciar correctamente el verdadero color de la piel y el de la discromía.
Si la mancha ocupa menos del 60% de la superficie de la piel. Entonces usaremos una base 3 o 4 tonos más oscuros que el de la piel, sobre la mancha y sus alrededores.
En el caso de que la mancha supere el 60% de la superficie de la piel, entonces viraremos el maquillaje al tono y color de la mancha. Esto significa que, en lugar de tapar la mancha unificaremos toda la piel con el color y tono de la misma. La zona donde se encuentra la discromía suele no ser porosa, es necesario aplicar previo a la base una fina capa de polvo.

Cicatrices:

Es importante saber que con maquillaje no se corrigen los relieves. Pero si podemos camuflar el tono y el color o rellenar una cicatriz hundida como se explicó en el punto 4 “La importancia del Círculo cromático en maquillaje”

Ojeras Coloreadas:

En este caso también utilizaremos la colorimetría. Si tenemos ojeras violáceas, usaremos un corrector con pigmentos amarillos.
Si se trata de una ojera amarronada, podremos mezclar con un corrector con pigmentos naranjas y un corrector con pigmentos amarillos.
Si, en cambio tenemos una ojera azulada, entonces el corrector implementado será el que contenga pigmentos naranjas.

Bolsas:

En este caso utilizaremos la técnica de luces y sombras, la bolsa llevara un tono más oscuro y aclararemos la profundidad de la ojera.

Rosácea:

Este caso es similar al del camuflaje de angiomas o puntos rojos. Utilizaremos una base con pigmentos verdosos o, bien amarillentos que se mimetizan muy bien con el tono de la piel.

Pieles amarillentas:

En estos casos no utilizamos colores marrones, la base será aquella que contenga pigmentos más rosados y el rubor más rojizo.

Para obtener un resultado duradero, es importante sellar el maquillaje con polvo volátil. Para esto, tomamos una brocha grande, la empapamos con polvo y la aplicamos suavemente en todo el rostro.

Connie Moreno
Cosmiatra – Maquilladora
www.conniemoreno.com.ar
Cel: 15.50288150
Skype: Makeup-Studio

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