Con la suma de los años, los cambios hormonales o la pérdida abrupta de peso, la flacidez se presenta como un gran dolor de cabeza ya que la piel se afina, muestra irregularidades en su textura y pierde frescura. Esto se debe a que disminuye la irrigación celular y merman las fibras de colágeno y la elastina. Por si no fuera suficiente, todo esto abre el camino para la aparición o aumento de las temibles estrías y la celulitis.

 

Para disminuir la velocidad del envejecimiento cutáneo y contrarrestar la flacidez, la radiofrecuencia o aplicación de radiaciones electromagnéticas no ionizables es una alternativa. Dichas radiaciones se convierten en calor dentro de la dermis -en la parte profunda de la piel-, lo que provoca una gran movilización molecular y energética que estimula la síntesis de nuevo colágeno para tensar un poco, mejorar la circulación y favorecer el drenaje linfático.

 

Esta técnica, que ya tiene varios años utilizándose, comenzó en su versión monopolar, luego se transformó a bipolar y ahora está utilizándose la tecnología tripolar o Radiofrecuencia TriLipo, la cual estimula el aumento de la temperatura a nivel de la dermis y del tejido subcutáneo. Este efecto térmico, además de favorecer la síntesis y contracción del colágeno dérmico con su consecuente “efecto lifting”, reduce la flacidez facial y corporal y, adicionalmente, acelera el metabolismo natural de los procesos grasos, lo que significa que la grasa que está dentro de los adipocitos se convierte en una “grasa líquida” o más fluida.

 

Esta grasa es drenada mediante la activación del grupo muscular y la presión externa mecánica ejercida por el masaje que se aplica sobre la piel, con el cabezal del aparato, lo que genera como resultado la exteriorización de la grasa contenida en la célula adiposa, y la reducción del tamaño y el volumen del tejido graso. Esto generará contractibilidad muscular y tonicidad, lo cual beneficiará mucho al paciente en zonas de su cuerpo como los miembros inferiores, glúteos y rostro.

 

Ventajas de la Radiofrecuencia TriLipo

 

La doctora Klara Senior, especialista en medicina estética, máster en láser en fototerapia y patología dermatológica y dermatoestética, añade que por combinación de ambos efectos -el termal y el de la activación muscular- se lograrán resultados más homogéneos en cuanto a la degradación de la capa grasa. Simultáneamente ocurrirá un aceleramiento en la circulación venosa y linfática que, además, optimizará la oxigenación y desintoxicación del tejido.

 

“La energía que aporta la radiofrecuencia tripolar es mucho más focalizada. En dermis, causa el efecto de contracción en el colágeno presente, esto nos mostrará el resultado inmediato de la primera retracción del tejido. Simultáneamente, la piel recibirá el efecto de aceleración del metabolismo de los fibroblastos, células que nos darán el colágeno regenerado y más joven. Estos resultados se incrementarán con el número de sesiones y mientras el paciente realice sus mantenimientos periódicos irá mejorando cada vez más, de acuerdo con su edad”, agrega Senior.

 

Con la radiofrecuencia tripolar los tejidos se calientan hasta tres veces más ya que con ésta se alcanzan mayor profundidad y mayores temperaturas internas que con otros métodos de transferencia de calor. Los tejidos se calientan hasta tres veces más porque la dispersión de energía es mínima, lo que hace que se requiera menos potencia para producir el mismo efecto que con equipos monopolares y bipolares, al tiempo que se reducen los riesgos de quemaduras en la piel del paciente.

 

Adicionalmente, Senior detalla que mejoran notablemente los resultados, ya que la radiofrecuencia Trilipo combina, en el mismo cabezal, la radiofrecuencia tripolar-multipolar con la electroestimulación muscular dinámica y ambas energías son emitidas “a la vez”, actuando a tres niveles (dermis, hipodermis o tejido graso subcutáneo y tejido muscular).

 

Sobre el abanico de posibilidades

 

Este tipo de tratamiento no debe estandarizarse según la edad porque cada individuo es muy particular (tanto en términos patológicos como estéticos). La radiofrecuencia va muy bien como tratamiento preventivo del envejecimiento de la piel y sobre este punto el doctor Carlos Croes, especialista en medicina estética, señala que hoy en día hay un aumento abrupto de jóvenes -entre 5% y 10% al año- que se someten a procedimientos estéticos, aunque la elección predomina más en individuos adultos, sobre los 40 años.

 

Igualmente, sucede el éxito del procedimiento en la población masculina, debido a los excelentes resultados que ha incrementado en 40% la demanda en este género.

 

En el caso de las mujeres, con la caída de los estrógenos, la piel va perdiendo su elasticidad y luminosidad características de la juventud. Disminuye la formación de colágeno de buena calidad y se va perdiendo también el porcentaje de ácido hialurónico contenido en la dermis y otros tejidos del cuerpo. Entonces la radiofrecuencia, además de estimular la síntesis de nuevo colágeno -como ya se ha citado- aporta nutrientes al tejido (dermis), lo cual se traduce en el mencionado “efecto lifting” y la mejoría del estado de hidratación y flexibilidad de la piel.

 

Adicionalmente, el tratamiento con radiofrecuencia también sirve para:

 

Reducir medidas con la depresión del tejido adiposo, porque el calor tiene la capacidad de moldear el sitio del cuerpo que esté trabajándose.

 

Mejorar la apariencia de las estrías al disminuir su ancho como resultado del tensado de las fibras de colágeno.

 

Mejorar el aspecto de la celulitis con la aplicación del tratamiento en brazos, abdomen, muslos y glúteos, al lograr inducir la destrucción de la grasa y una mejoría importante en la circulación sanguínea y en la eliminación de desechos tóxicos en la piel.

 

De igual manera, Croes insiste en la individualización de cada caso y en conversar con el paciente luego del examen físico para que conozca los alcances de esta herramienta, con un panorama real que anule falsas expectativas. “Por ejemplo, ahora hay un despertar en pacientes con obesidad que se someten a cirugías bariátricas y otras en las cuales tienen una pérdida importante de peso y ven en la radiofrecuencia una solución para la consecuente flacidez. Hay que aclararles que si bien podemos mejorar mucho la calidad de la piel, si se trata de un grado de flacidez muy importante será necesario recurrir al quirófano y, luego, en tratamiento posquirúrgico, podrá ser candidato para la radiofrecuencia y así aumentar la recuperación cutánea”, subraya Croes.

 

A lo anterior la doctora Senior agrega que el éxito del tratamiento depende no sólo de “la máquina” de radiofrecuencia, sino del estado nutricional, de salud y hormonal del paciente. “Por ello es prioritaria la evaluación médica y, de ser necesario, ordenar pruebas de laboratorio para orientar al paciente para que pueda no sólo mejorar temporalmente su piel sino su calidad de vida en general, pues la belleza integral debe ser por dentro y por fuera”, destaca.

 

Fuente: El Universal

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