foto gacetilla moralesLa celulitis, como se la conoce vulgarmente, es una paniculopatía que se caracteriza principalmente por la aparición de edema, fibrosis y, en estadios más avanzados, esclerosis, afectando a los adipositos, al tejido intersticial y a los capilares sanguíneos.

Todo esto provoca una modificación de la textura de los tejidos que se hace visible por un aumento de su espesor, de su sensibilidad, de su consistencia y una adherencia a los planos profundos que dificulta su movilidad.

Estadío I

Se caracteriza por trastornos circulatorios a nivel venoso y linfático, lo que provoca edema intersticial interadipositario. En este estadío puede observarse  una disminución de la elasticidad, zonas hipotérmicas y  pesadez en las piernas.

Estadío II

Al estadío I, se agrega un mayor desequilibrio a nivel microcirculatorio por salida del suero desde los capilares al tejido subcutáneo, que se acumula en el intersticio,  y como consecuencia se produce una hiperplasia e hipertrofia de las fibras reticulares. En este estadío pueden aparecer telangectasias, y se hace más visible el edema acumulado

Estadío III

En este estadío aparece la llamada “piel de naranja´´.  La formación de micronódulos adipositarios en conjunto con la degeneración del colágeno y el aumento de mucopolisacáridos, llevan a una pérdida de la estructura por la presión que ejercen los tabiques fibrosos a los adipositos. La piel de naranja se puede visualizar a simple vista, y a la palpación, puede provocar dolor. Hay una notable disminución de la circulación lo que lleva a una hipotermia en la zona.

Estadío IV

Los micronódulos pasan a ser macronódulos. Hay una clara falta de nutrición del tejido conjuntivo por la presión de vasos y nervios. Las fibras colágenas se espesan y dan origen a una primera fase de la esclerosis del tejido conectivo.

Una vez determinado el estadío de celulitis que tiene el paciente, podemos definir el tratamiento a realizar. Todas las terapias deben ser principalmente drenantes, que nos permitan movilizar los líquidos acumulados y mejorar así la circulación. Por eso, a continuación detallaremos todas las terapias que podemos utilizar:

  • Ozonoterapia: es muy útil como oxigenante, ayuda a la restructuración y tonificación de los tejidos
  • Ultrasonido: ayuda al ablandamiento y movilización de líquidos acumulados en el intersticio y de los adipositos
  • Ultracavitación: es utilizado en estadíos más avanzados ya que logra una implosión de los adipositos, pudiendo así destruir  micro y macro nódulos
  • Presoterapia: es la más utilizada por su efecto drenante, pueden realizarse también técnicas de drenaje linfático manual. Facilita la circulación, alivia la sensación de pesadez en las piernas por lo que puede utilizarse desde el primer estadío
  • Vacumterapia: ayuda a disminuir la adherencia de los tejidos a planos profundos, estimula la circulación sanguínea, facilita la eliminación de líquidos. Hay que tener en cuenta que en estadíos muy avanzados puede provocar dolor, por lo que se recomienda utilizar esta terapia en los primeros estadíos
  • Electroporación: permite la introducción de fármacos a la piel sin necesidad de utilizar aguja. Se recomienda electroporar liposomas flebotónicos, drenantes y lipolíticos
  • Radiofrecuencia: es ideal para mejorar la elasticidad de la piel, mejora la estructura de las fibras colágenas disminuyendo la presión que ejercen los tabiques fibrosos a los adipositos.

Este tipo de terapias complementadas con una sana alimentación, eliminando grasas y sumando una mayor ingesta de agua, ayudarán a mejorar la celulitis y evitarán que esta avance a estadíos irreversibles.

 

Micaela Soria
Técnica universitaria en cosmetología, cosmiatría y estética
Representante de Electromedicina Morales

Dejar respuesta

*