El tratamiento con radiofrecuencia tripolar es una técnica no invasiva que tonifica profundamente los tejidos, aplanando arrugas y pliegues de la piel. El calor controlado y localizado que genera en los tejidos un equipo de radiofrecuencia, estimula la actividad de los fibroblastos según un proceso natural de auto-reparación de la dermis, estimulando con el tiempo la síntesis de neo-colágeno, incluso donde la renovación celular es más lenta por la edad.

Hasta hoy, todas las tecnologías creadas para estimular las proteínas de choque térmico colagénicas de la dermis, han usado la simple estimulación directa de dichas proteínas con calor generado a partir de fuentes de radiofrecuencia o diatermia de alto amperaje, despreciando totalmente el voltaje, que en todas ellas es extremadamente bajo. Los últimos estudios publicados en la bibliografía científica internacional han demostrado que el voltaje es un elemento clave en la estimulación de dichas proteínas, ya que los canales de activación de las mismas son canales aniónicos dependientes de voltaje, también denominados VDAC.

E-RADYAN. Radiofrecuencia tripolar.

E-RADYAN es un equipo para tratamiento médico, estético y cosmético. Su función o desempeño esencial es la generación de energía de radiofrecuencia no ablativa (alta frecuencia en 4.5Mhz) bajo la forma de radiación electromagnética intencional para fines terapéuticos, como el calentamiento del tejido celular subcutáneo, produciendo vasodilatación y estimulación del sistema linfático, lo que permite mejorar el metabolismo.

A nivel de piel, estimula la colagénesis (formación de colágeno). La misma se produce por estimulación de las proteínas denominadas HSP (Heat Shock Proteins). Estas proteínas se encuentran a nivel intracelular y son las encargadas de proteger a las células del stress (aumento de temperatura, isquemia, etc.). La aplicación de radiofrecuencia estimula la proteína HSP 47 (proteína que protege al pro-colágeno tipo I) estimulando la formación de fibroblastos.

La radiofrecuencia tripolar también actúa sobre los adipocitos produciendo la liposis de los mismos.

Beneficios de la radiofrecuencia tripolar

La energía que aporta la radiofrecuencia tripolar es mucho más focalizada que una radiofrecuencia bipolar y abarca más superficie de aplicación que una monopolar.  Alcanza mayor profundidad y mayores temperaturas internas que otros métodos de transferencia de calor. Los tejidos se calientan hasta tres veces más.

Debido a la mayor densidad de potencia en la zona de aplicación, la radiofrecuencia tripolar permite el calentamiento simultáneo y uniforme de las capas superficiales y profundas de la piel. Es decir, produce el calentamiento en forma pareja, tanto piel como panículo adiposo. Durante la aplicación, la acción es la misma en los dos planos, de este modo optimiza el tiempo y se aceleran los resultados.

El calor es máximo en la zona de aplicación porque la dispersión de energía es mínima, lo que hace que se requiera menos potencia para producir el mismo efecto que con equipos monopolares y bipolares, al tiempo que se reducen los riesgos de quemaduras en la piel del paciente.

Con las técnicas monopolar y bipolar, la energía alcanza una superficie más pequeña y actúa en mayor o menor grado en diferentes tejidos (dependiendo de si es monopolar o bipolar). En estos casos el efecto térmico prevalece en diferentes niveles, tanto en piel como en panículo adiposo.

El sistema LEDRED con que viene provisto E-Radyan, estimula el tejido a través de la emisión lumínica (frecuencia entre los 600-750 nanómetros) produciendo una estimulación en el tejido tratado. El sistema LEDRED activa la terapia de luz LED de color rojo que aumenta la circulación en la sangre, lo que contribuye a la generación de células nuevas, complementando el tratamiento de Radiofrecuencia Tripolar y obteniendo como resultado una piel más sana y menos avejentada.

Las funciones celulares se activan produciendo regeneración.

Vasodilatación intensa: Produciendo un aumento de la microcirculación. Implica mayor oxigenación.

Reabsorción de los líquidos: Cuando hay retención, podemos llegar a producir  un drenaje por lo tanto los líquidos se pueden reabsorber.

Aumento de la vascularización: mejoría de la celulitis.

Efecto anti-álgico: combate el dolor.

El tejido adiposo tiene una gran resistencia a la radiofrecuencia, por lo que acumula calor, produce una lipolisis.

Entre los 45 ºC a 65 ºC se calienta el colágeno, por lo que se contrae (efecto lifting inmediato) y activa su formación en fibroblastos a mediano plazo (neocolagenesis) produciendo una mejoría en arrugas y flacidez.

Reparación tisular: Se forman HSP (proteínas de choque térmico) que aumentan la oxigenación y reparación de los tejidos.

Tratamientos

La radiofrecuencia tripolar es ideal para las personas que sufren de relajación cutánea (flaccidez) en zonas puntuales o extensas. En algunos casos, los cirujanos pueden aconsejar el tratamiento de radiofrecuencia como preparación a una intervención quirúrgica o para prolongar los resultados de otro proceso de rejuvenecimiento.

La radiofrecuencia se aconseja para tratar los siguientes problemas:

  • Cuello rugoso o relajado
  • Contorno del rostro poco definido
  • Ptosis cutánea
  • Rejuvenecimiento cutáneo.
  • Celulitis.
  • Adiposidad localizada.
  • Estrías.
  • Modelación.
  • Arrugas.
  • Reafirmante.
  •  Tratamientos pre y posquirúrgicos.
  •  Tratamientos del dolor

¿Cómo es la sesión de la radiofrecuencia tripolar?

La sesión se desarrolla en un período breve de tiempo, aproximadamente 20 minutos en rostro, cuello y escote y de 30 a 40 minutos para tratamientos corporales, sin preparación preliminar, sin anestesia, ni necesidades particulares.

El cabezal del aparato se desliza por la piel. En las zonas donde los dos estratos de dermis se encuentran paralelos, se debe sujetar con la mano el pliegue. El flujo de radiofrecuencia calienta la superficie sin que se advierta dolor ni haya daños en la piel. Al final de la sesión, la zona tratada se puede mostrar un poco enrojecida por un período breve de tiempo.

E-RADYAN es un verdadero aliado en el campo del rejuvenecimiento no quirúrgico y cuenta con grandes ventajas incluso respecto a otras técnicas.

E-RADYAN se puede usar en cualquier época del año.

Los resultados son concretos y se produce el verdadero rejuvenecimiento en la profundidad de la dermis. Los mismos se aprecian de manera progresiva. A los seis meses de tratamiento se puede ver efectivamente los tejidos con tonicidad. La piel adquiere consistencia, y las arrugas y pliegues se reducen visiblemente.

La aplicación debe realizarse con un producto que permita el deslizamiento del cabezal -generalmente es una emulsión o gel- preferentemente con principios activos. La frecuencia recomendada es de 1 vez cada 15-20 días en facial y cada 10-15 días en corporal o según criterio del profesional.

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